NUEVAS TECNOLOGÍAS, NUEVOS RETOS

Las nuevas tecnologías son excelentes porque mejoran la vida de las personas. El problema surge a partir del uso nocivo que puede hacerse de redes sociales e internet, produciendo en muchos casos graves adicciones, las consideradas no químicas o psicológicas, que actualmente ya se han incluido en el manual de Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM), que utilizan los profesionales del campo de la Salud Mental.

Se está produciendo un empleo negativo de estas tecnologías, ante el que los más jóvenes son los más vulnerables, ya que se encuentran en pleno proceso de formación de la personalidad adulta y porque para los/as adolescentes de hoy en día, el terreno virtual tiene tanta realidad como las relaciones presenciales. Es muy difícil para ellos y ellas ponerse límites, en el tiempo que invierten jugando o utilizando estas tecnologías y por ello somos las personas adultas que estamos a su alrededor, las que debemos hacerlo. Debemos sentarnos con nuestros/as hijos/as y establecer de mutuo acuerdo, unos horarios y tiempos que se comprometan a respetar. En definitiva, debemos poner límites como en tantas otras cosas. Esto para algunos padres puede parecer una medida innecesaria o incluso pensar que no les corresponde a ellos, que lo deben hacer los jóvenes mismos, cosa que les resulta bastante complicada.

Hay que ser conscientes que estas adicciones pueden provocar un grave deterioro del funcionamiento de la persona afectada. Y por ello los adultos tenemos un papel relevante, junto con nuestros jóvenes y menores, para enfrentarnos a este nuevo reto.

La diferencia entre la simple afición, más o menos intensa, y un auténtico nivel de adicción, se establece cuando la dedicación a las redes sociales e internet, y muchas otras modalidades como el cibersexo, es causante de un verdadero deterioro en la vida de la persona afectada, llegando al punto de sacrificar sus relaciones personales o desatender en extremo sus responsabilidades por dedicar un nivel insano de sus energías a esta actividad.

Hay además un componente motivacional muy elevado en la forma en que están planteados por ejemplo los juegos online, con un alto grado de recompensa que a determinadas personas puede afectar más fuertemente en ausencia de un nivel suficiente de satisfacción social en sus relaciones.

Por otro lado como hemos dicho al principio, las nuevas tecnologías nos ofrecen muchas posibilidades de trabajo y beneficios en diferentes campos. Por ejemplo la realidad virtual, es una tecnología que puede aplicarse de forma positiva en educación, en medicina, en formación y entrenamiento (pilotos de vuelo y militares en combate); y como no, en la psicología.

Así pues, como ocurre con tantos otros aspectos de la vida, hay que hacer un uso responsable y racional de los medios que tenemos a nuestro alcance. Que nos sirvan para enriquecer y optimizar nuestro funcionamiento, y no viceversa. Ya que al contrario que las adicciones químicas, donde el tratamiento implica abandonar la sustancia adictiva, en este caso no está implicado el abandono de la conducta adictiva, sino que la persona tiene que aprender a controlar sus impulsos y reducir su utilización.

Una vez más tenemos que cuidar nuestra Salud de manera integral, prestando especial atención a nuestra Salud Mental.

Esther Escrivà Monzó

Psicóloga y coordinadora de Amadem