Sin tratamiento no hay futuro

Cerca de 3.000 presidiarios en España tienen un problema de salud mental. Por eso, la pasada semana se organizó una manifestación reclamando mecanismos para que se diagnostiquen estos trastornos y se ofrezcan medidas alternativas al encierro en prisión sin tratamientos ni especialistas. En las cárceles Españolas se encuentran, más de 2.700 presos con enfermedad mental grave, suicidándose una media de 28 de estas personas cada año. Esta cifra nos lleva a pensar que no es el sitio ni la manera en la que deben «pagar» sus penas estas personas ya que los números nos demuestran como acaban much@s de ell@s.

La prevalencia de los trastornos de salud mental es hasta siete veces mayor entre la población reclusa y se calcula que hasta el 40% de los presos padece una patología mental. A pesar de ello, las organizaciones que trabajan en prisiones, denuncian la ausencia de psiquiatras o medidas adecuadas de recuperación.

Nos encontramos con un problema de «puertas giratorias», con las personas reclusas que padecen algún tipo de trastorno mental y que, al no ser correctamente diagnosticados ni tratados en prisión, cuando consiguen la libertad, recaen y vuelven a cometer algún delito, generalmente leve,  que les lleva de nuevo a la cárcel. Porque a este elevado porcentaje de patología mental, hay que añadir que casi uno de cada dos presos tiene antecedentes de abuso o dependencia de drogas. Por lo que en muchos casos delinquen (robo o trafico) para poder consumir nuevamente. Es necesario que visibilicemos esta problemática ya que todo esto conlleva a seguir estigmatizando a las personas que tienen un diagnóstico de salud mental, y acercándolas al concepto de peligrosidad.  Una persona con un trastorno mental no es más peligrosa que una sin, sino que es una persona que necesita recibir un tratamiento adecuado para su problemática.

Desde Amadem vamos a continuar trabajando para que se vea y se conozca la verdadera realidad de la Salud Mental y de las personas afectadas, y para que entre tod@s podamos avanzar hacia una igualdad e integración de toda la población.

                                                           Luisina Daives. Psicologa de Amadem