LA SALUD MENTAL DE [email protected] MAS JÓVENES ESTÁ EN RIESGO

Estamos atravesando unos años donde el aumento de consultas por ansiedad, depresión y autolesiones preocupa a los pediatras españoles que hacen un llamamiento para alertar sobre la salud emocional de los menores. La panddemia ha generado muchas dificultades en la salud, pero las primeras etapas son especialmente vulnerables, debido a los múltiples cambios que tienen los niñ@s en cortos periodos de tiempo. Este colectivo representan solo el 1% de los casos de infección por el Covid, pero las secuelas de la pandemia también se han dejado sentir en [email protected] en forma de dificultad en el aprendizaje y problemas de salud mental, asociados al confinamiento, al aislamiento social y al deterioro de las condiciones de vida en muchas famililas; se ha observado un repunte de las consultas por ansiedad, síntomas de tipo obsesivo-compulsivo, depresión, autolesiones y somatizaciones. Además, algo que preocupa mucho, son los trastornos de la conducta alimentaria que son más graves y requieren más ingresos que antes de la pandemia. Muchos de estos síntomas son consecuencias, de la incertidumbre, el exceso de noticias, el distanciamiento social y familiar, la ausencia de rutinas, el abuso de pantallas, los ritmos irregulares de sueño y un patrón de alimentación poco saludable. A esto hay que añadir las dificultades económicas y de conciliación del trabajo con el cuidado familiar, y por ultimo las familias que atraviesan la enfermedad o un duelo. Es muy importante evitar que las dificultades psicológicas se vuelvan crónicas en el tiempo dando lugar a psicopatologías más graves, por esto hay que prestar mucha atención a las medidas que pueden ayudarnos como son las actividades alternativas saludables. Cuando niñ@s y adolescentes tienen oportunidad de pasar tiempo al aire libre con sus padres y realizar actividades deportivas y de ocio, el tiempo dedicado a pantallas se reduce. El grupo de adolescentes son un grupo muy vulnerable a desarrollar problemas relacionados con la dependencia a dispositivos tecnológicos, que con el tiempo se pueden transformar en problemas psiquiátricos como ansiedad social, depresión y problemas de atención, así como una dieta menos saludable y un mayor nivel de sedentarismo, sobrepeso y obesidad. A pesar de que las consultas por motivos relacionados con los consumos (alcohol, cannabis, etc.) en menores se habían reducido notablemente, ya se están igualando a datos de otros años. Hay predicciones que sugieren que en los próximos dos o tres años haya un aumento brusco de todo tipo de consumos en jóvenes, lo que se está denominando «Los nuevos locos años 20». Centrémonos de manera muy seria y comprometida en las medidas pensadas para favorecer un estilo de vida saludable y, en consecuencia, la reducción del impacto psicológico de la pandemia en niñ@s y adolescentes tal como: fomentar las actividades de ocio y muy especialmente las deportivas, trabajar por hábitos sanos, mejorar la comunicación en la familia, y muy importante, que los sistemas de coordinación entre los equipos de atención primaria (pediatras y médicos de atención primaria que tratan adolescentes) y los servicios de salud mental, funcionen cada vez mejor, así como la accesibilidad a estos últimos.

Luisina Daives. Psicóloga de Amadem

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