Hablemos de Depresión…

Hemos vuelto con muchas ganas y con mucha energía para lo que este 2021 ¡nos ponga delante! Sabemos que no será fácil y muchas serán las alternativas y cambios que tendremos que crear para poder seguir avanzando. En este tiempo será la creatividad nuestra mayor aliada…no hemos podido comenzar como otros años ya que el COVID nos ha obligado a suspender algunas actividades esta primera semana, pero otras como músico y arte terapia, se están realizando telemáticamente (otra gran aliada). Sin embargo, los seguimientos presenciales y telefónicos, diseños de programas y proyectos, organización de eventos, y todo lo que conlleva nuestro trabajo, están en marcha. Esperamos en poco tiempo, poder realizar todo nuestro calendario de actividades, aunque siempre lo haremos con mucho cuidado y precaución. No podemos dejar de mencionar una fecha para AMADEM muy importante, que es el 13 de enero ya que se celebra el Día Mundial de la Lucha contra la Depresión. Entendida como el trastorno del estado anímico más habitual que podemos padecer. La OMS considera a este trastorno mental como una de las principales causas de absentismo laboral, calculando que en 2030 puede llegar a ser la primera. A día de hoy, el impacto de la depresión llega a afectar a más de 300 millones de personas en el mundo. Igual que ocurre con otro tipo de patologías, la depresión puede tener diferente intensidad. Es probable que en algún momento de nuestras vidas nos hayamos sentido tristes, abatidos, o melancólicos; sin embargo, cuando estas etapas se alargan en el tiempo e interfieren en la vida cotidiana, con la funcionalidad de cada persona, es cuando podemos hablar de depresión. Uno de los objetivos de esta conmemoración, será generar visibilidad para un problema que generalmente es invisible para el mundo, y que cuyos síntomas, muchas veces son difícil de apreciar desde fuera: estado anímico bajo o irritable; aumento o pérdida de apetito; agotamiento; falta de sueño o dificultad para dormir; apatía, que lleva a la inactividad y abandono de actividades habituales; dificultad para concentrarse; sensación de abandono, tristeza, melancolía; pensamientos suicidas, siendo el suicidio la consecuencia más grave de la depresión. No existe una pócima mágica para “curar o evitar” la depresión, pero si hay recomendaciones que ayudaran a un mejor pronostico en la mayoría de los casos, y aquí hablaremos principalmente de la prevención. Para prevenir es importante mantener la adherencia al tratamiento, visitar regularmente al profesional de la salud mental, los hábitos de vida saludables también son muy efectivos: hacer ejercicio de forma regular, dormir bien, y cuidar nuestra dieta. Una pieza clave en nuestra salud mental, serán las relaciones sociales optimas. Cuidar nuestras relaciones sociales, nuestros afectos, obteniendo gratificación, y para esto, tenemos que dar y recibir. Hablemos de depresión, sin miedos ni vergüenza, hablemos de lo que sentimos y de lo que más nos cuesta, nos duele o nos angustia.

                                                                 Luisina Daives.

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